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| Una lesión en la rodilla puede causar mucho dolor cuando se intenta estira la pierna. |
Para cualquier deportista que se dedique a correr o simplemente cualquier persona que disfrute de trotar como actividad física, éste es uno de sus más grandes temores. El dolor de rodilla puede comenzar como una pequeña punzada que poco a poco se hace más difícil de ignorar al terminar de correr, y en poco tiempo puede que ya estés en el consultorio porque el dolor en la rodilla al tratar de estirar pierna te dificulta hacer cualquier tarea.
Por desgracia, las dolencias en ésta zona del cuerpo pueden resultar muy comunes entre corredores y atletas de otras disciplinas, por lo general se debe al uso excesivo o algún traumatismo directo. Si actualmente sientes dolor en las rodillas, sea leve o agudo, no dudes en ir al médico antes de continuar con tu entrenamiento para evitar que una posible lesión.
¿Cuál puede ser la causa del dolor?
El dolor puede provenir de múltiples causas directas, una de las principales es correr cuesta abajo. La mayoría tiende a no tomarse en serio las bajadas, esto es porque posiblemente no lo vean como algo difícil, pero basados en la opinión de muchos expertos esta actividad puede afectar muchos músculos necesarios para correr, porque presiona a todos estos a que se sobrextiendan o hagan contracciones excéntricas, ocasionando pequeños desgarros en las fibras musculares o ligamentos relacionados con las rodillas.
Esto tampoco quiere decir que hay que evitar correr en bajadas bajo cualquier situación, todo lo contrario ya que se ha comprobado que si eres un corredor o atleta, puedes lograr desarrollar positivamente tu ritmo de carrera. Ya que al combinar tanto carreras en pendientes como en subidas lograrás adecuar los niveles de resistencia de tu cuerpo a más ambientes.
Si sientes que correr en bajada es algo nuevo para ti, lo ideal es irlo incorporando a tus entrenamientos progresivamente, empezando con una pendiente corta, y luego de dominarla, pasar a un descenso más pronunciado o prolongado a medida que te sientas cómodo con la rutina. Cómo recomendación, lo idea sería empezar con alguna superficie blanda como alguna colina, para luego pasar al asfalto.
Otra causa de dolor en las rodillas es el aumento repentino en alguna actividad o muchas repeticiones en la ejecución un nuevo movimiento que resulta en la sobrecarga del tejido de las rodillas, lo que provoca hinchazón o dolor. Si al tratar de estirar la rodilla siente dolor, puede que se trate de un daño en el cartílago o en la superficie de la articulación entre el fémur y la tibia. Por lo que al extender la rodilla, aumenta el roce entre esos huesos, lo que podría resultar en una presión dolorosa, que si no se examina a tiempo resulta en una lesión. Ahora procederemos a detallar mejor las lesiones más comunes que pueden resultar de este tipo de dolor en las rodillas.
Lesiones por uso excesivo de rodilla
1. Rodilla de corredor.
Se sabe que los tendones son cintas de tejido fibroso muy fuertes que conectan el hueso con los músculos. El tendón rotuliano es el encargado de unir la parte inferior de la rótula con la parte superior de la espinilla, y el dolor en esa zona puede resultar común. Especialmente en personas que recaen en movimientos repetitivos de la rodilla como lo son saltar o subir muchas escaleras.
Para poder calmar un poco la inflamación, lo ideal es aplicar frío con un poco de hielo, utilizando una una toalla y no hacerlo por más de 10 minutos. Una buena idea es congelar una botella pequeña de agua y envolviéndola en una toalla, la usamos como una especie de rodillo para masajear suavemente la zona con dolor, así relajamos los músculos adyacentes y desinflamamos la zona combinando el masaje con el frió. Es importante que si siente este tipo de dolencia evite las actividades deportivas relacionadas hasta que pueda ir a una consulta médica y sea examinado por el especialista.
2. Desequilibrio muscular
Otra de las posibles causantes del dolor de rodilla por su uso excesivo es el desequilibrio muscular en los cuádriceps. Cuando flexionamos la rodilla, ése movimiento se hace posible porque utilizamos los músculos del cuádriceps y el tendón ligado al mismo para poder mantener la rótula dentro del camino que debe seguir durante el movimiento, médicamente se conoce como surco troclear. Si tus cuádriceps no tienen la fuerza suficiente o están desequilibrados (ésto se refiere a cuando los cuádriceps de una pierna son más débiles que los de la otra), eso puedo ocasionar que tu rodilla se desplace de forma anormal por este surco, lo que resulta en un dolor punzante en la rodilla.
Dependiendo de la gravedad del dolor se puede determinar que método utilizar como tratamiento, pero de forma genérica los fisioterapeutas recomiendan usar el método R.I.C.E. Cuyas siglas en español se refieren a reposo, hielo, compresión y elevación. A continuación dejaremos un pequeño resumen de esta rutina para que puedas ponerla en práctica.
- Reposo. Haga reposo y proteja la zona lesionada o dolorida. Interrumpa, cambie o tómese un descanso de cualquier actividad que podría estar causándole dolor o molestias.
- Hielo. El frío reducirá el dolor y la hinchazón. Colóquese hielo haciendo uso de una toalla para prevenir o reducir la hinchazón. Recuerde que no debe exceder los 10 minutos, 3 veces al día. Después de 2 o 3 días, si la hinchazón ya desapareció, puede aplicarse calor en la zona donde siente dolor, no lo haga directamente en la piel, puede calentar agua y colocarla en una botella de vidrio y envolverla en una toalla para luego hacer un masaje en la zona.
- Compresión. La compresión o la envoltura de la zona lesionada o dolorida con una venda elástica ayudarán a disminuir la hinchazón. No la ajuste demasiado, ya que puede causar más hinchazón debajo de la zona afectada. Afloje la venda si siente que le presiona mucho. Las señales de que el vendaje está demasiado ajustado incluyen entumecimiento, hormigueo, aumento del dolor, frío o hinchazón en la zona debajo del vendaje.
- Elevación. Eleve la rodilla adolorida mientras se coloca el tratamiento con hielo, lo recomendable acostarse y apoyarla en la pared. Esto se hace para que la sangre que circula en la zona pueda retornar fácilmente al corazón y reducir la hinchazón más rápido.
Este es un tratamiento provisorio, y que funciona si solo se trata de un dolor en la rodilla por un desgaste leve, si siente que el dolor no disminuye no dude en acudir a un especialista a la brevedad posible.
Lesiones por traumatismo de rodilla
1. Desgarro de menisco
Otra lesión que puede verse con frecuencia en la rodilla es el desgarro de menisco. Cada rodilla contiene dos pequeñas piezas de cartílago gomoso llamados meniscos ubicados en lo profundo de la articulación. Los meniscos funcionan como amortiguadores entre los dos huesos principales de la rodilla, es decir, entre el fémur y la tibia.
A pesar de que su nombre puede sonar a algo grave, en realidad los desgarros de menisco son lesiones bastante comunes que en su mayoría se derivan de realizar un mal movimiento o una sobrecarga de tensión por repeticiones o peso durante algún entrenamiento. A veces, esta lesión puede sentirse como un "chasquido" en la rodilla y causar rigidez al enderezarse. Con frecuencia se presenta hinchazón en la rodilla, y parte del menisco desgarrado a veces se engancha entre los huesos de la rótula, provocando un bloqueo en la rodilla. Esto se puede tratar provisionalmente con el tratamiento R.I.C.E. descrito anteriormente hasta que la hinchazón baje y recupere un poco la movilidad, pero igualmente les reitero que deben acudir a consulta médica cuando les suceda algo así, su salud e integridad física siempre debe estar primero.
2. Desgarros del ligamento cruzado anterior (LCA)
Los desgarros del ligamento cruzado anterior (LCA) también se califican como una lesión por traumatismo de rodilla, y definitivamente también puede ser una de las causas de dolor al tratar de estirar por completo la pierna. Este tipo de lesión suele ser vista con más frecuencia entre personas que practican deportes de alta intensidad como puede ser el fútbol, el baloncesto o el fútbol americano. Se origina generalmente cuando el jugador cambia rápidamente de dirección, se detiene y arranca muy seguido o cuando, durante una carrera colisiona directamente con otro jugador.
A diferencia de las lesiones por uso excesivo, un desgarro del LCA solo puede ser tratado con cirugía, ya que se debe reconstruir el ligamento y cocerlo de regreso para que la rodilla pueda recuperar su estabilidad. Después de esta cirugía, el paciente tiene que seguir un régimen de fisioterapia para que pueda recuperar la fuerza y el movimiento de la rodilla antes de regresar a cualquier actividad física.
¿Cuándo acudir al médico?
Si estás experimentando un dolor agudo, punzante o palpitante en la rodilla que te imposibilita poner tu peso corporal sobre la pierna, lo más recomendable es que consulte a su médico lo antes posible, en especial si el dolor se presenta luego de sufrir una caída o colisión. Los síntomas como el bloqueo de la rodilla son signos de una lesión más grave y una señal clara de alerta para que visite a su médico lo antes posible. También no debe dejar pasar cualquier dolor crónico de rodilla que dure más de unos días aún después de aplicar el tratamiento R.I.C.E.
Trate de desglosar su dolor de rodilla
Para descubrir qué está causando el dolor de rodilla, puede ser útil pensar en algunas cosas cómo tipo e intensidad, inicio, ubicación y actividades.
- Tipo e Intensidad: ¿El dolor es agudo? ¿Tedioso? ¿Palpitante? El dolor agudo, así como cualquier cosa que sea lo suficientemente intensa como para cambiar la forma en la que te mueves o realizas las actividades diarias, es motivo para hablar con su médico.
- Inicio: ¿el dolor apareció de repente o ha ido empeorando gradualmente con el tiempo? El dolor de rodilla repentino suele ser un signo de una lesión aguda, mientras que el dolor que se desarrolla lentamente tiende a deberse a un uso excesivo.
- Ubicación: cuanto más centralizado esté el dolor en la articulación en sí, en lugar de los músculos circundantes, es más probable que se trate de una lesión en lugar de un dolor muscular. Preste atención a si está en la rótula o en la parte posterior de la rodilla y transmita e infórmele eso a su médico o fisioterapeuta.
- Actividades: ¿Sientes el dolor de rodilla cada vez que la enderezas? ¿O simplemente al subir las escaleras o al correr? Trate de reducir las actividades exactas que empeoran el dolor y evítelas mientras se recupera.

